lunes, 21 de octubre de 2013

NN




Aquel mar me lo arrancó sin cuestionarme nada,
Y sin él otra noche cae triste y sombría
Ebria de salados recuerdos y de besos disueltos,
Lo mismo anochece o amanece para mi consternada agonía.

Y temo por si el canto de las sirenas puedan atraparlo,
Y me angustio por si alguna corriente de mi presencia lo aleje,
Y lloro por si su cacería no lograse a ser fructuosa,
Y sufro por si sus ojos pardos en otra isla se encuentren.

Y no te recrimino nada amor mío
Si me dices que aguas mansas besan hoy tu frente,
Prefiero que colisiones con falsos amores,
Antes que tu estrella se extinga para siempre.

Más tejo cientos de embarcaciones para mi propia odisea,
Y envejezco junto al mar que te vio partir,
Y no lloro porque mi alma yace seca,
Y sin embargo desvanezco por tu viaje,  por el mar,  y por ti.



No hay comentarios:

Publicar un comentario