La historia suele ser escrita para que las futuras generaciones conmemoren hechos pasados –guerras, invasiones, actos célebres- y sean conocedores de lo que su presente ha costado hasta el momento.
Lo que muy pocos hacen es escribir hechos que podrían conmemorar sucesos tan magníficos, como el de hallar una valiosa amistad, en el lugar menos indicado y el día más inusual.
Personas que conoces en una salida, en un trabajo, en una reunión, o en un instituto... El lugar suele ser impredecible.
Personas que conoces en una salida, en un trabajo, en una reunión, o en un instituto... El lugar suele ser impredecible.
Quizás el ego, podría llevarnos a pensar que nuestra forma de ser, es lo que nos ayuda a vincularnos... Pero no lo es.
Por las diferentes circunstancias de la vida, solemos ser muy inestables, sin darle la verdadera importancia a quienes nos ayudan a establecernos en el punto exacto. Esa marca de partida en nuestro eje emocional para confrontar el día a día.
Incluso he pensado seriamente, en cómo alguien diferente a mi madre podría soportarme.
Sin embargo, he tenido el placer de conocer personas que han estado allí cuando el momento lo amerita: Mis Amigos.
La amistad es el más grande tesoro que Dios ha dado a la raza humana, tesoro que se cultiva, que se mantiene a salvo, que se cuida con celo y que no se reemplaza. Y de saber arar, es muy posible que la cosecha sea grandiosa.
Recordemos un viejo proverbio:
Para preservar un amigo 3 cosas son necesarias,
- Honrarlo cuando esté presente,
- Valorarlo cuando esté ausente y
- Asistirlo cuando lo necesite.
Para preservar un amigo 3 cosas son necesarias,
- Honrarlo cuando esté presente,
- Valorarlo cuando esté ausente y
- Asistirlo cuando lo necesite.
Ser amigo no es un SÍ a todo momento, es un buen tirón de orejas de ser necesario, un hombro en el que llorar y un pañuelo que te ayuda a secar tus lágrimas.
Es así como escribo fragmentos de mi historia, donde mis amigos se merecían sin duda parte de este blog, y en la que una de mis inspiraciones fue alguien que nació precisamente este día.
Gracias por ser espectador de mis momentos - felices o tristes- es igual, lo importante es que estuviste dispuesto a compartirlos
conmigo…
De Durán pa'el Mundo
Socris...
P.D. Para no perder la costumbre!!!