domingo, 25 de marzo de 2012

Utopía

Haces uso de mis recuerdos,
De mis sueños e ilusiones,
Malgastas “TÚ” mi tiempo,
Con mustias emociones.

No te precipites, no te apures,
No es a ti a quien solicito,
Lo confieso... TE UTILIZO,
Para mis memorias evocar.

La luna de aquella noche,
Se vino a vivir conmigo,
Acompañada de las quimeras,
Que con tu SOMBRA imagino.


Si un día -Dios lo permite-
Te llegase a encontrar...
¡¡¡Disculpa vida mía,
Si te volviese a besar!!!





Socris!!!

jueves, 15 de marzo de 2012

Al fin y al cabo, homenaje es homenaje.

Minutos después en el que ya transcurría este jueves 14 de marzo, el twitter fue la herramienta que informó de manera eficaz y oportuna los acontecimientos que se llevaban a cabo en Las Peñas, de la ciudad de Guayaquil. Todos los “tuits” giraban en torno a los enfrentamientos por parte de los Policías Metropolitanos y la agrupación Diabluma, pues el objeto de la discusión fue el querer instalar un busto del fallecido Ex Pdte. León Febres Cordero.

La zona permaneció custodiada hasta el mismo instante en que arribó el Ab. Jaime Nebot Saadi -Alcalde de Guayaquil- y tras dirigir unas palabras, se procedió al levantamiento de un obelisco al pie de Las Peñas; donde tiempo atrás, se le había negado judicialmente situar el busto de Febres Cordero.



En horas de la tarde, se colocaba con cuidado las últimas piezas que constituirán este obelisco. Todo en medio del resguardo de la policía municipal, instalación de nuevos cercos, y algunos manifestantes que con camiseta, pito y gorra guayaquileñas apoyan la causa y el por qué de este homenaje.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Gente sapa, fumona y callejera

Soy de las chicas que crecen pensando en que todos los barrios son iguales, pero al paso del tiempo me di cuenta de que no es así.
Vivo en Durán y en mi zona –más adelante me darán la razón por llamarla así- tenemos un par de profesionales y muchos fumoncillos de esquina.

Mi barrio es de los que si llueve el lodo es parte de nuestras vidas diarias, lo encontramos por doquier y a millares surgir.
Y de hacer sol, la avenida principal parece desértica, se nos nubla el paisaje, y el paso vehicular llena de polvo absolutamente todo en el interior de las viviendas.

Yo era de las que pensaba que nada malo sucedería nunca en mi barrio y que pese a las cuestiones mencionadas anteriormente, era un lugar “normal” para vivir.
Hasta que un mal día un amigo murió en una de las esquinas  y desde entonces...
Soñamos recordando,
Nostálgicos caminamos
y continuamos viviendo...
Siempre pensando en lo que pudo ser.

...Pero continuemos…

Por otra parte, las señoras de mi cuadra se encargan de darle el toque particular al sentarse fuera con abrigos, blusas y hasta periódicos en mano, para ventearse los mosquitos.
De chiquilla pensaba que no tenían oficio, ni beneficio, que estaban ahí para ejercitar la lengua mientras sus cuerpos adquirían grasas corporales. ¡Y sí!, Así de inmensas lucen.
Pero con el paso del tiempo sé que ellas están -estuvieron y supongo que estarán- para acudir al socorro de alguna víctima de la delincuencia que se vive y empeora con los años.
Ellas todo lo saben y lo que no, no lo inventan.   Van y lo averiguan. Faltaba más…

Lo irónico en todo esto, es que sigo pensando que no hay gente mala acá, sólo son sujetos que luchan por sobrevivir.
Que lamentablemente no sueñan más allá de la línea, porque el status les bosquejó una muralla; que la falta de motivación ha tomado parte de sus vidas, y que no hay ningún organismo que se encargue de lo contrario.
Aquí nadie es tan malo…
Sólo descubrí que la gente es sapa, fumona y callejera, porque han dedicado su vida a sacarle un PhD a eso.




jueves, 8 de marzo de 2012

Desde el tercer asiento de la penúltima fila.

Caminando por caminar, en los días que mis neuronas minimizan su trabajo en solo respirar, bombear sangre y pestañear…
Exclusivamente porque sí, recorría la Av. 9 de Octubre, a mi propio paso, marcando mi camino, esquivando muchedumbre, musicalizando mi vida con unos audífonos y una melodía muy repetida…


Así, sin más -venían muchos- y con ellos, se venían todos.
Quizás alguno de ustedes también los vio, un gobernante que llevaba atado consigo a una joven con un listón en los ojos, y cargando una balanza… No es fácil de obviar.



Cánticos, consignas, letreros, pancartas, bombos, tambores y cierta valija oscura amenizaban la jornada


Seguramente -antes de que llegase al sitio- existió alguna marcha a favor del gobierno y hasta alusivo al “Día de la Mujer”…
No creo alejarme mucho a estas expectativas, puesto que acto seguido observé un lugar con accesorios coloridos que llamaron mi atención y como virtuosa compradora compulsiva, me acerqué a preguntar por valores, novelerías -y porqué no- por cuántas marchas existieron en el día hasta aquel instante.
Fueron muy breves al decir “TRES”, y la verdad no necesitaba preguntar más, ¡Curiosidad satisfecha!


Pero antes de llegar a este punto,
anterior a obligar a mi mente a trabajar,
me preguntaba tantas cosas,
y sola las respondía...
¡Si era solo un niño!, me decía.


“400 Golpes” -sin duda alguna- es el culpable de mi muerte cerebral.
En todo caso, excelente película para demostrar lo mala que podemos ser las mujeres: malvadas, brujas, cerdas y cínicas.
Lo siento, necesitaba algo más detallado para que comprendan mi sentir.

La vida transcurría en su agitado paso, mientras yo me limitaba a observar a todos y a todo desde el tercer asiento de la penúltima fila.
Asumo que se preguntarán porque retrocedí la historia hasta acá… ¿?
Pues bien, se dice que UN CINEASTA SIEMPRE PUEDE IMAGINAR LA ESCENA FINAL DE SU OBRA, POR ESA RAZÓN -Y PARA JUSTIFICARLO- SE VE OBLIGADO A CREAR LA PELÍCULA.

A mí me paso igual…
Supongo.



De Durán pa el Mundo
Socris