martes, 24 de febrero de 2015

Promesa


Llegará el día de amar sin temor a pérdidas, 
De calmar ese vaivén de emociones y ese río de reproches desbordado por la intriga,
En un santiamén se irán los fantasmas huraños,
En aquel sutil instante de besar cicatrices subsanadas con los años,
Y de elevar los latidos imperecederos de un pecho que con honra,  hará llamarse mío.

De olvidarse de largas y caóticas conversaciones con la almohada,
Y  suprimir el envío inútil de aquellos besos malgastados en el vacío,
La austera luna tendrá a bien alumbrarnos,
Sugiriendo al destino que su aturdidor juego ha culminado,
Y que continúe su camino con otro borrego melindroso.

Tengo fe en que soy parte de la osamenta arrancada de un buen hombre,
Dichosa estoy por conocer lo prometido que pronto llega,
Caminando firme me eternizo por el desierto sendero, 
Aquí,  bajo este mismo cielo,  dedicando estas líneas disipadas,
En que el Todopoderoso me comenta que pronto encontrarán ¡Al Fin!,  a aquel a quien han sido dedicadas.


viernes, 13 de febrero de 2015

Mojigatas, virginales y putas


Hoy,  14 de febrero,  decidí dedicar estas líneas a las terribles y endebles mujeres.  ¡Sí!,  precisamente a este género loco que nunca se rinde y que es más inestable que las olas del mar ante la aproximación de un tsunami.

Unas pocas palabras para aquellas que la sociedad denomina como mojigatas,  cuando deciden vivir su vida como mejor les parezca, manteniendo su inquietante sobriedad;  para aquellas virginales que deciden no entrarle a nadie,  porque prefieren la soledad antes que la virilidad de un idiota;  para aquellas putas que no temen mostrarse frontales si abordan asuntos que la humanidad en general ha heredado únicamente a los hombres.

Amigas y enemigas,   que la vida  decidió convertirnos en hermanas por el simple hecho de compartir un mismo sentir.  Mujeres de robles que se doblan con un cólico y damiselas indefensas ante la flama de una gran pasión.  A Ustedes mujeres,  amigas,  enemigas,  hermanas,  mojigatas,  virginales y putas,  que se entregan por completo a un monumental amor y que ignoran con entereza los juegos opacos y dramáticos que la vida suele interponer al paso…  A Ustedes temibles mujeres les pido:  no paren de crecer,  no se oculten tras facetas,  no se apaguen por pasiones no correspondidas,  no frenen sus voluntades,  no olviden sus sueños,  ni exorcicen sus bajas pasiones,  porque aunque quizás hoy sus historias sólo tracen garabatos y desdenes,  ese es el sendero que marca la diferencia y en el que seguramente,  tarde que temprano,  otras pisadas se unirán a acompañarlas en este corto viaje llamado vida.


Y a ti mujer que me leíste sin querer y tienes pareja,   novio y/o amante…. Bendita seas tú,  mojigata,  virginal y puta,  que encontraste a quien valora tu torpeza,  tu inocencia y tu fiereza al momento de amar.

No estamos solas,
¡Feliz Día Del Amor Y La Amistad!