Sólo por hoy déjame pertenecerte,
Aprisionarte a mí con este
violento frenesí,
Para que al fin
comprendas la impotencia que brota al no tenerte,
Y la cólera que me
embarga al verte partir;
Sólo por hoy regálame unos minutos,
Vivamos aquel pecado que
tú y yo tenemos pendiente,
Para entre sábanas deshilvanarnos
en excesos,
¡Adiós reducida lógica
estática… Desgastémonos en besos!.
Por hoy -sólo por hoy- déjame amarte,
Como el alcohólico que sabe que beber ya no podrá,
Como el alcohólico que sabe que beber ya no podrá,
Tú, el vicio que me ha consignado a una vida de fatalidad,
Yo, la convicta furtiva que a una prisión no desea
rendir tributo,
Deseosa de olvidar la ubicación de
aquella tumba donde yace lo que hoy me
viste de luto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario