"No hay una verdad sino miles, simultáneas, contradictorias, complejas, simples e inútiles. Pensar no es una ciencia sino un arte, lo que se dice nunca se comprende en su totalidad... Sólo se intuye. Todos somos amateurs, la vida no nos es suficiente".
martes, 17 de abril de 2012
Carlos Cuauhtémoc
Lo que para muchos pudo ser el momento preciso para devorar bocadillos, para otros fue una oportunidad de integrarse en una exposición emotiva.
……
Todo depende desde el cristal que se lo mire, y Carlos Cuauhtémoc no era la excepción para ser interpuesto entre una gama de cristales.
Autor de libros de motivación -como la “Fuerza de Sheccid”, “Volar sobre el Pantano”, entre otros- hizo su aparición en el Centro de Convenciones, donde su propósito era incentivar a toda una compañía a “amar lo que se hace”, “trabajar en equipo” y recordar lo especial y único que es cada uno de los integrantes para el éxito de una empresa.
Sus minutos de atraso fueron obviados por su entrada, que logró arrancar carcajadas en primera instancia, bajo el lema “No dejar pasar oportunidades”.
Así fue como nos contó lo siguiente:
“… Un hombre acude a un mundial de fútbol y encuentra a su costado un asiento vacío. Algo alterado e irónico empezó a lanzar improperios al aire a quien haya desperdiciado aquel puesto, después de lo inalcanzable que eran las entradas a aquel partido.
…….
…….
Entonces, un tipo que había escuchado atento todas las afrentas, responde:
- Ese asiento me pertenece; lo compré porque pensé en venir a este juego acompañado de mi esposa, pero... Ella falleció.
- ¡Perdone, lo lamento!... Pero acaso, ¿no tenía un amigo o familiar que lo acompañase?
- ¡¡¡No!!!… Ellos prefirieron quedarse en el velorio de mi esposa… “
..........
Debo admitir, que estaba resignada a escuchar cuán importante era ser virgen, abstenerse, ser fiel y tenía dibujado para él, un guión de padre reclamón esperando a que el mundo cambie. Sin embargo -para mi extrañeza- el paisaje pintaba sonrisa en los asistentes.
Continuando con su participación, trajo a colación una frase que asegura utilizar en todas sus exposiciones:
“Si haces trampa en la oscuridad de la madrugada, serás descubierto en las luces de los escenarios”.
Esto en cuanto a que somos los únicos que sabemos si verdaderamente entregamos el 100% en nuestras actividades diarias.
Lo único que me incomoda, es que se le olvido admitir que a veces la vida te da la espalda...
Y que en esos casos, lo único que se aspira es llamar su atención, besarle el cuello, seducir al destino, arrastrar experiencias y sin más... Sonreír al futuro.
En lo personal, no veo la necesidad del conformismo. Nadie explicó que los limones que caían del cielo, no deben ser únicamente para limonadas.
¿Resultados?
Personas realmente optimistas, algunos con autógrafos en mano, y otros pensantes en que la lucha vale la pena.
¿Yo?
Tal vez -y muy seguramente- se trataba de un auto bloqueo de mi parte; no obstante, me atrapo con una gran frase que me taladra una y otra vez:
"Cuando quise ser escritor, supe que tenía que leer mucho... Nadie escribe como habla"
Pero retomemos el instante aquel que salí de casa, cuando con una sonrisa comenté a mi madre:
“Si al terminar la conferencia regreso pronto, es porque aquella charla me motivó tanto que renunciaré”.
¿Y adivinen qué?
..........
!!!No regresé!!!
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