lunes, 16 de enero de 2012

Consigamos una vaca para culpar.

Lo sucedido en Italia, es un hecho que ha captado la mirada de muchos a nivel internacional. Puesto que una embarcación de lujo naufragó al más puro estilo del Titanic; y con el pasar de los días, se comprueba el hecho de que la cinta no estuvo muy alejada a lo sucedido el pasado viernes en la Costa Toscana.

Si esto es una historia de por “demás” impresionante para nosotros que estamos del otro lado del “charco”, pues imagínense estar en los zapatos de quienes vivieron el momento.

Sin duda, la historia que más me ha conmovido, ha sido la de aquella pareja con su niña de 3 años, que al no poder mantener el equilibrio -debido a la inclinación de la embarcación- cedieron a la niña a una dama que estaba sujetada de uno de los bordes. La misma, que al temer caer al vacío con la criatura, la devolvió a la pareja.
La dama luego de ser hallada y trasladada, relató a los medios que no supo más sobre la pequeña familia.

Al respecto, preferiría no realizar comentarios. Otorgándole el privilegio de la duda, ya que por estar sumergida en pánico, todos pudimos haber actuado de manera similar. ¡¡Sólo Quizás!!...

El lado crítico se muestra al verificar que no todos los pasajeros fueron rescatados con éxito, declarándose decenas de desaparecidos y algunos fallecidos -evitando entrar en cifras pues varían con las horas- de un total de unos 4200 pasajeros, en los que se incluye a la tripulación.

Obviamente, las miradas del mundo están sobre el Capitán a quien se le imputa el desastre al cometer el grave error de acercarse demasiado a la Costa.


Pues bien, este tema ha hecho que mis neuronas rebusquen mis recuerdos, mostrándome a manera fotográfica lo sucedido en las Islas Galápagos, justamente hace 11 años.


El buque tanquero “Jessica” que encalló el 16 de enero del 2001, causó muchas pérdidas en cuánto a especies propias de la zona.
El entonces Capitán de la embarcación fue hallado culpable de una mala maniobra, que ocasionó el derrame masivo de combustible sobre el mar, contaminando islas aledañas a San Cristóbal.

Los tripulantes fueron capturados por la Armada para evitar se produzca supuestas agresiones hacia ellos, por parte de los nativos.

Quizás, la desgracia pudo ser controlada, pero los pescadores fueron alejados de la zona, puesto que ellos no hacían trabajos gratuitamente, según informó http://www.hoy.com.ec/especial/galapago/derrame7.htm en aquel entonces.

Además los comentarios de carácter nocivo -tanto en los medios, como en algunas compañeritas del colegio- al dirigirse a la tripulación eran mordaces, ya que la pérdida de la fauna resultaba indignante.
Y no era para menos, puesto que la empresa que además de quebrar, desvió la culpa al Capitán.

Lamentablemente, no recuerdo cuanto tiempo estuvieron en esos “ ir y venir” la tripulación; pero aún veo lágrimas en los ojos de las esposas de aquellos hombres, que sin más que perder, sólo esperaban le devuelvan la libertad.

Perdonen, no puedo ser objetiva, de hecho este espacio no es para informar…
Sino para criticar hieráticamente a aquellas compañías que contratan, se sirven y luego solucionan sus problemas señalando culpables.

¿Acaso los tripulantes del Costa Concordia tomaron el crucero, porque el Capitán tiene hermosa sonrisa?

¿Qué pasó con el desastre en las Galápagos?


Pues lamentó decir que NO RECUERDO NADA BUENO, el quiebre de la empresa cerró ese capítulo.
Eso, la prisión del Capitán, la anulación de su licencia y una multa.
No supe nada más, ni nada menos.

Empresas que se lavan las manos ante los problemas;
Que no asumen las posibles consecuencias, de las que deberían haber estado preparados;
No estoy declarando inocentes,
Pero no es cuestión de culpar al timonel, sino de agarrar los problemas y afrontarlos.






De Durán pa el Mundo


Socris

No hay comentarios:

Publicar un comentario