Hoy, 14 de febrero, decidí dedicar estas líneas a las terribles y endebles
mujeres. ¡Sí!, precisamente a este género loco que nunca se
rinde y que es más inestable que las olas del mar ante la aproximación de un
tsunami.
Unas pocas palabras para aquellas
que la sociedad denomina como mojigatas, cuando deciden vivir su vida como mejor les
parezca, manteniendo su inquietante sobriedad;
para aquellas virginales que deciden no entrarle a nadie, porque prefieren la soledad antes que la
virilidad de un idiota; para aquellas
putas que no temen mostrarse frontales si abordan asuntos que la humanidad en
general ha heredado únicamente a los hombres.
Amigas y enemigas, que la
vida decidió convertirnos en hermanas
por el simple hecho de compartir un mismo sentir. Mujeres de robles que se doblan con un cólico
y damiselas indefensas ante la flama de una gran pasión. A Ustedes mujeres, amigas,
enemigas, hermanas, mojigatas,
virginales y putas, que se
entregan por completo a un monumental amor y que ignoran con entereza los
juegos opacos y dramáticos que la vida suele interponer al paso… A Ustedes temibles mujeres les
pido: no paren de crecer, no se oculten
tras facetas, no se apaguen por pasiones
no correspondidas, no frenen sus voluntades, no olviden sus sueños, ni exorcicen sus bajas pasiones, porque aunque quizás hoy sus historias sólo tracen garabatos
y desdenes, ese es el sendero que marca
la diferencia y en el que seguramente,
tarde que temprano, otras pisadas
se unirán a acompañarlas en este corto viaje llamado vida.
Y a ti mujer que me leíste sin querer y tienes pareja, novio y/o amante….
Bendita seas tú, mojigata, virginal y puta, que encontraste a quien valora tu torpeza, tu inocencia y tu fiereza al momento de amar.
No estamos solas,
¡Feliz Día Del Amor Y La Amistad!

:')
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